El emplazamiento arqueológico en Filobobos, en el contexto de las cañadas y saltos de agua, han permitido su preservación en forma natural. El Cuajilote surgió hacia el año 200 d.C. y tuvo una ocupación constante hasta el año 800 d.C. Aquí se encuentra una gran plaza central rodeada por un conjunto de importantes edificios y plazas más pequeñas. Algunas construcciones parecen haber tenido funciones de adoratorios, pues los vestigios indican aspectos del culto a la fertilidad y a la tierra. Destaca el juego de pelota, con una gran influencia estilística de El Tajín y que conserva en sus muros restos del recubrimiento de estuco que alguna vez lo decoró.
Otro sitio de esta región es Vega de la Peña, a unos 4 km al norte de El Cuajilote. Este lugar fue habitado entre los años 900 y 1500, cuando sus moradores construyeron el Templo de las Grecas, así llamado porque exhibe en su fachada una franja decorativa que alude a la famosa Xicalcoliuhqui o serpiente de fuego. Es también notable el juego de pelota, asentado a orillas del río. |