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Quiahuixtlan

Zona arqueológica y antigua ciudad totonaca en el Estado de Veracruz, México. Se ubica en 19°35' latitud Norte y 96°18' longitud Oeste en el municipio de Actopan sobre el Cerro de los Metates cerca del Pueblo costero de Villa Rica.
Ciudad totonaca de Quiahuixtlan. Al fondo, los arenales de Chalchicueyecan en la costa donde arribó Hernán Cortés en 1519 y fundó la Villa Rica de la Vera Cruz
El nombre del sitio es de origen náhuatl, se compone de "Quiahui", lluvia y "tlan", lugar; es decir Quiahuiztlan o Quiahuixtlan significa "El lugar de la lluvia". El sitio se encuentra sobre el Cerro de los Metates (referido también como Cerro Bernal), llamado así por que en él se han encontrado muchos pequeños metates enterrados, el ecosistema de la zona es sabana tropical, entre la vegetación existen cactus, arbustos y algunas plantas con propiedades medicinales como la quina (paludismo), guásima (diarrea), puan (sarampión), árnica, palo volador, palo verde, moral, chaca o palo mulato y flor de día. El Cerro de los Metates se encuentra en la llamada Faja de Totonacapan que limitada al Norte por el río Nautla y al Sur por el río Actopan.
Esta zona tuvo tres funciones. Fue ciudad con cerca de 16 mil habitantes; cementerio en el que se hallaron restos de 78 tumbas dispuestas en tres cementerios principales, y fortaleza, puesto que en todas las estribaciones del cerro se pueden observar muros defensivos de diversas dimensiones, hecho que causó admiración a las primeros hispanos, por ello la mencionan en sus relaciones.
Desde tiempos precerámicos existieron grupos humanos en Roca Escondida y otros lugares de la franja costera central del golfo; se sabe de su desarrollo porque se localizó cerámica similar a la de Tehuacán, considerada una de las más antiguas de México. En el Preclásico Medio esos hombres experimentaron el influjo de la cultura olmeca lo que produjo los elementos característicos del grupo totonaca. El territorio totonaca cubrió la serranía poblana y las llanuras costeras. Sus "fronteras" variaron con el tiempo de norte a sur, desde los ríos Cazones hasta el Papaloapan.
Los elementos culturales totonacas se enriquecieron en la época clásica (siglos I adC-IX dC) debido a la influencia de Teotihuacán; así se produjo una época de máximo esplendor llamada por los especialistas Clásico Tardío (siglos Vl - IX), en ésta florecieron El Tajín, Las Higueras, Vega del Cuajilote, entre otras, conocidas como ciudades abiertas; es decir, sin ningún carácter defensivo.

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