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  Personajes Veracruzanos
 

NOMBRE

FECHA

Adolfo Ruiz Cortines 1889-1973


Su niñez y su juventud

Adolfo Ruiz Cortines nació el 30 de diciembre de 1889 en la ciudad de Veracruz, cuando el régimen porfirista avanzaba su poder en la República, y en el estado de Veracruz gobernaba el distinguido liberal Juan de la Luz Enríquez. Hijo de don Adolfo Ruiz Tejeda, comerciante alvaradeño, y de doña María Cortines Cotera, xalapeña de nacimiento, pero radicada desde niña en el puerto jarocho. Realizó sus estudios primarios en el Colegio de los jesuitas, y los posprimarios en el Instituto Veracruzano que dirigía don Esteban Morales, donde llegó a cursar hasta el cuarto año de preparatoria, en 1905. Problemas económicos le impidieron seguir estudiando y, para cooperar en el sostenimiento de la familia, trabajó durante siete años en una casa comercial de Veracruz como auxiliar de contabilidad.

En 1908, la lectura del libro La Sucesión Presidencial de Francisco I. Madero, lo motivó a reconsiderar la situación política imperante. La Revolución estalló el 20 de noviembre de 1910, los nombres de Abraham González, Francisco Villa y Pascual Orozco cobraban fama en el norte del país.

La Revolución triunfó en Ciudad Juárez, Porfirio Díaz renunció y se dirigió al puerto de Veracruz. Desde el malecón, el joven Ruiz Cortines presenció la salida del dictador rumbo a Francia.

El soldado revolucionario
A fines de 1912, marchó a la capital del país. Tras el asesinato de Madero y el ascenso de Victoriano Huerta al poder, Ruiz Cortines se incorporó a la Revolución al lado del ingeniero Alfredo Robles Domínguez, a quien Carranza nombró para organizar las fuerzas constitucionalistas en el centro y sur de la República. Cuando más tarde, Robles Domínguez fue nombrado gobernador del Distrito Federal en agosto de 1914, Ruiz Cortines, ya con el grado de capitán segundo, formó parte de su cuerpo de ayudantes. Luego, realizó las mismas funciones al lado del general Heriberto Jara, gobernador sustituto de Robles Domínguez. En noviembre de 1914, acompañó a Jara para ocupar la plaza de Veracruz que abandonaban las tropas norteamericanas. Después de dos años de ausencia, volvió a su tierra como revolucionario constitucionalista.

Iniciada la lucha de facciones, Ruiz Cortines, con el grado de capitán primero, recibió instrucciones de afiliarse a las fuerzas del general Francisco de P. Mariel, como pagador general. Más tarde, fue ascendido a mayor. En el gobierno interino del presidente Adolfo de la Huerta, se desempeñó como secretario particular del general Jacinto B. Treviño, secretario de Industria y Comercio; y en el gobierno del presidente Obregón, trabajó en la Comisión Revisora de Hojas de Servicios Militares. En 1926, el mayor Ruiz Cortines solicitó y obtuvo su retiro del Ejército Mexicano.

La vida civil
Al volver a la vida civil laboró en los Ferrocarriles Nacionales, luego en el Departamento de Estadística Nacional, donde llegó a ser director de Estadística Social. En 1935, el presidente Lázaro Cárdenas lo nombró oficial mayor del Departamento del Distrito Federal. Dos años más tarde, resultó electo diputado al Congreso de la Unión por el distrito de Tuxpan, Ver. En 1939, se desbordó la lucha por la sucesión presidencial; el Partido de la Revolución Mexicana postuló como su candidato al general Manuel Ávila Camacho; el licenciado Miguel Alemán, gobernador de Veracruz, fue nombrado coordinador de la campaña, y éste, a su vez, llamó a Ruiz Cortines para encargarse de la tesorería de la misma. Cuando el licenciado Alemán marchó a México, el licenciado Fernando Casas Alemán quedó como gobernador, y a fines de enero de 1940, Adolfo Ruiz Cortines fue nombrado Secretario de Gobierno. El 10 de diciembre de 1940 el general Manuel Ávila Camacho asumió la presidencia de la República y designó a Miguel Alemán Secretario de Gobernación, y éste, por su parte, nombró a Ruiz Cortines Oficial Mayor en dicha secretaría, donde laboró con entusiasmo y lealtad hasta el 20 de abril de 1944.

El gobernador de Veracruz
En la Convención del Partido de la Revolución Mexicana, celebrada en abril de 1944, en el Cine Radio de la ciudad de Xalapa, el ciudadano Adolfo Ruiz Cortines protestó como candidato a gobernador de Veracruz. Visitó todas las regiones y pueblos del territorio veracruzano, dialogó con el pueblo que se acercó a plantearle sus problemas, y éste, con su voto en las urnas electorales, lo invistió con el poder. El 10 de diciembre de 1944, tomó posesión del Gobierno de Veracruz. Durante su fructífera gestión, entre otras acciones de su gobierno, nacieron las juntas de Mejoramiento Moral, Cívico y Material, el Departamento para Estudios Técnicos, el Departamento de Antropología, el sistema de riego en La Esperanza, la Comisión de Zonificación y Planificación del Estado, reglamentó los fraccionamientos urbanos, creó plazas de agrónomos regionales, propuso reformar la Constitución local para que la mujer participara en la función electoral y municipal, pacificó el campo veracruzano, construyó escuelas, caminos, revisó los sistemas impositivos, gobernó para todos con eficiencia y honradez; fue un ejemplo de servidor público.

El presidente de la República
El 12 de febrero de 1948, murió el doctor Héctor Pérez Martínez, Secretario de Gobernación en el gabinete del presidente Alemán; para sustituirlo fue designado Adolfo Ruiz Cortines. Fue el más difícil puesto de toda su carrera pública, pues a la Secretaría de Gobernación acudían gobernadores, senadores, diputados federales y locales, generales, líderes agrarios, magisteriales y obreros, empresarios, profesionistas y diferentes organizaciones privadas. Su espíritu conciliador se agigantó, platicaba incansablemente con todos los sectores sociales, supo encontrar soluciones a la problemática de su tiempo; en fin, sobre sus hombros descansaba la política interior y la estabilidad social del país. Su impecable labor en la Secretaría de Gobernación le abrió el camino hacia una responsabilidad mayor: la presidencia de la República.

El 14 de octubre de 1951, Ruiz Cortines rindió la protesta como candidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Institucional. El pueblo le brindó su apoyo en las urnas electorales, y el 10 de diciembre de 1952, don Adolfo Ruiz Cortines asumió la presidencia de la República. Su lema de gobierno fue Austeridad y Trabajo. Ejerció un severo control del gasto público, apoyó la construcción de caminos, redes ferroviarias, presas, escuelas y hospitales; puso en práctica el plan La Marcha al Mar, con la finalidad de llevar a las zonas costeras los excedentes de la población del altiplano y lograr un mejor aprovechamiento y desarrollo de los recursos marítimos; se sanearon los litorales y se erradicó el paludismo; creó el Programa de Bienestar Social Rural para mejorar las condiciones de vida de la población rural del país, impulsó el reparto agrario, expropió latifundios de extranjeros pero respetó la pequeña propiedad.

También puso en práctica el Seguro Agrícola, para proteger a los agricultores de los siniestros naturales.

Al iniciar su gobierno, el presidente Ruiz Cortines envió una iniciativa de ley para reformar el artículo 34 de la Constitución, con la finalidad de conceder a la mujer iguales derechos políticos que al hombre, y se concedió el voto a la mujer mexicana. A efecto de promover medidas para resolver la necesidad de casas habitación, creó el Instituto Nacional de la Vivienda; dio estímulos a la industria, particularmente a la mediana y pequeña; puso las bases para el desarrollo de la petroquímica e impulsó la creación de empleos.

En atención a los adelantos técnicos logrados en el campo de la energía nuclear, y considerando que México no podía permanecer al margen de ese desarrollo, creó la Comisión Nacional de Energía Nuclear. La educación primaria y media se vieron impulsadas grandemente, y de manera especial, la politécnica y la universitaria, pues fue don Adolfo quien equipó las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México e inició los subsidios a las universidades de provincia.

Otra meta fundamental de su gobierno, según lo expresó don Adolfo en su cuarto informe, fue proteger y mejorar la salud de los hombres y mujeres de México, la riqueza auténtica de la Patria:

...seguiremos empeñados en combatir la insalubridad que engendra pobreza física y material, enemigos naturales de todo esfuerzo creador...

proteger a la niñez de la desnutrición, la incomprensión, el egoísmo, el abandono y la irresponsabilidad de quienes tienen el deber moral y social de ayudarla, es proteger la reserva humana de la nación.


El balance de su sexenio fue positivo; la economía del país tuvo un alto crecimiento. Los salarios de los trabajadores crecieron a un nivel superior al costo de la vida e instituyó la gratificación anual del *aguinaldo* para los servidores públicos. El 10 de diciembre de 1958 entregó el poder a su sucesor el Lic. Adolfo López Mateos; don Adolfo Ruiz Cortines fue el último presidente que participó en la Revolución Mexicana, se retiró a la vida privada y no volvió a intervenir en la política nacional. Murió en el Puerto de Veracruz el 3 de diciembre de 1973.



Colaboración de Gilberto Bermúdez Gorrochotegui